Esbozo de la respuesta europea al COVID-19:

Mal comienzo de estas líneas pero ha de contextualizarse lo que quedará caduco tras la lectura. Hoy, en España, se superan las 10.000 personas fallecidas, se pierden casi 900.000 empleos en España y la Comisión Europea presenta “SURE”[1] como instrumento dotado con 100 mil millones de euros para intentar cubrir los costes salariales de las empresas. En plena curva ascendente del COVID19, estamos en un terremoto constante desde hace meses y en el ojo de huracán del incontrolable virus, pero muy al contrario de lo que pensamos, la Unión Europea (UE) ha estado en alerta permanente desde el primer momento. Ya todos sabemos que muchos países hicieron caso omiso a las innumerables alertas de la UE y la Organización Mundial de la Salud (OMS). En España continuaron los grandes festines públicos, como el del 8 de marzo o en los Alpes siguió la borrachera de los deportes de invierno o los campos de fútbol se llenaban bajo la presión de los derechos de televisión. Aún así, tenemos la sensación de que la Unión Europea está completamente ausente y podría seguir estándolo dado que sanidad no es competencia de la institución. Recurrimos a la UE para culpabilizarla de lo que no es culpable dado que hay que recordar que las Instituciones (Consejo, Comisión y Parlamento) deben de velar por la aplicación de los Tratados de la Unión, pero es muy fácil recurrir mediáticamente a Bruselas para encontrar al culpable que nadie buscará ni encontrará. En vez de mirar de perfil ha buscado alternativas que permiten los Tratados, completando las políticas que sí que son de competencia comunitaria entre los 27 Estados Miembros, porque el virus ha extendido sus tentáculos a otros pilares de la unión – valga la metáfora.

Uno se pregunta si la UE estaba preparada. En 2006, Michel Barnier[2], por todos conocido por ser el negociador jefe para el BREXIT, propuso a encargo del Presidente de la Comisión Europea José Manuel Durao Barroso un batería de doce medidas urgentes para abordar las crisis como la que estamos viviendo en este momento. Él era en aquel momento Ministro de Asuntos Europeos del Gobierno de Alain Juppé, pasó la traumática experiencia de las inundaciones en Centroeuropa de 2002 que tuvo que lidiar como Comisario Europeo de Política Regional y le tocó el tsunami del Océano Indico del 26 de diciembre de 2004 cuando fue Ministro de Asuntos Exteriores de Francia. Incluía el informe medidas de implementación urgente en el marco del Artº 168 del Tratado de Lisboa[3] y partió de la base de que el coste de no tener la UE es mucho mayor que el coste de tener que afrontar una crisis en solitario. Desgraciadamente el informe fue a un cajón mientras se resolvían las crisis equinas, ovinas, caprinas y bovinas para los que la UE sí que tiene planes de contingencia, laboratorios de investigación preparados y vacunas[4]. Michel Barnier no cejó en su empeño de buscar otras vías para hacer llegar sus ideas y tuve el privilegio de elaborar con él la Política de Defensa Europea del PPE, pero esto merece otro artículo. Ahora ya a ningún europeo nos extraña la ayuda del ejército siguiendo el ejemplo de la Unidad Militar de Emergencia (UME) pionero y ejemplo para nuestros socios europeos.

Se ha renunciado al pacto de estabilidad que mantiene el euro y la economía de la zona euro, se ha renunciado a la libre circulación de personas, bienes y servicios en el espacio Shengen y tantos otros acuerdos que han quedado en suspenso, en el aire o simplemente se han suspendido los Tratados y Acuerdos Internacionales.

Las Instituciones Comunitarias, e insisto siempre dentro del marco del Tratado de Lisboa Art 107, 2(b)[5], trabajan a destajo en cuatro ejes: el apoyo a la producción en Europa de material médico, la protección a los trabajadores y las empresas, la repatriación de los ciudadanos europeos y asegurando el transporte de bienes esenciales.

Cinco ámbitos con medidas concretas[6]:

La primera relativa a medidas de salud pública: desde el principio de la crisis un consejo asesor de 7 expertos científicos independientes (epidemiólogos y virólogos) asesora en directo a la Comisión Europea; se ha decidido aumentar la producción de equipos de protección, crear stocks de medicamentos necesarios, ayudar en la reconversión de las empresas para producir equipos médicos y autorización especial para la exportación de productos de protección para proteger el suministro de la UE.

La segunda en cuanto a las fronteras: asegurando corredores verdes de transporte de mercancías indispensables para facilitar el tránsito de los camiones y desbloquear los cuellos de botella en las fronteras; restricciones a desplazamientos no indispensables; repatriando a los ciudadanos comunitarios fuera de la UE, es decir que un finlandés en Bolivia pueda volver en un avión de Iberia; suspender el principio de “take it or lose it” del 29 de marzo al 24 de octubre 2020 para que las compañías aéreas sus “slots”.

La tercera son las medidas económicas que se instrumentalizarán desde diversos ámbitos. El Banco Europeo de Inversiones (Group BEI) velará por salvaguardar los puestos de trabajo y las empresas ofreciendo líneas crediticias de bajo interés y gran flexibilidad de pago y mediante el Fondo Europeo de Inversión se destinarán 40.000 millones para apoyar a las PYMES. Las ayudas de inyección directa (PEPP)[7] a los Estados miembros vendrán del Banco Central Europeo que son 750 mil millones de euros de los que España recibirá 120 mil millones para aprovisionar a los gobiernos con liquidez suficiente para apoyar a los ciudadanos y las empresas. 37.000 millones de euros se destinaran a luchar contra el virus para apoyar a los sistemas de salud, las pymes, los mercados laborales y otras partes vulnerables de las economías de los Estados miembros[8]. Se ha extendido el fondo de solidaridad para apoyar a los países que más han sufrido de la crisis sanitaria dotado ahora con 800 millones de euros para asistencia médica, así como a medidas de prevención, control y vigilancia de la propagación de enfermedades. Para ello la máxima flexibilización presupuestaria por parte de los Estados miembros[9].

La cuarta en investigación y desarrollo se han movilizado 140 millones para el desarrollo de una vacuna, nuevos tratamientos y pruebas de diagnóstico. Curevac[10], por ejemplo, ya ha recibido 80 millones para el desarrollo de la vacuna del mismo modo que hay 136 equipos transnacionales trabajando conjuntamente de 17 proyectos con una dotación de 47 millones de euros.

La quinta se destina a la lucha por la desinformación y las noticias falsas mediante el contacto directo con las plataformas de comunicación digital[11].

Y todos los días se siguen presentando nuevos proyectos e iniciativas que desde Europa haya una respuesta equitativa para todos[12]. Además, ninguna organización transnacional se quiere quedar atrás en la lucha de esta pandemia como la OTAN que hoy reunió por videoconferencia a los Ministros de Defensa[13], la OSCE[14] y el Consejo de Europa[15] en un claro compromiso de mantener la estabilidad, la paz y la seguridad en estos tiempos de flaqueza democrática, así como defender los derechos humanos.

No quiero terminar este artículo mencionando dos casos particulares que tienen en común su deseo de proteger la economía: Alemania y Países Bajos.

En numerosas ocasiones tenemos a Alemania como referente de motor económico de la UE. En estos días nos preguntamos cómo es posible que Alemania esté preparada y la respuesta es que es previsora. Ya en enero de 2013 el Bundestag Alemán aprobó un informe[16] en el que se detallan las soluciones a un posible cataclismo vírico. No nos extrañe pues que pueda tomar medidas[17], sin que se resienta mucho su economía, como 3 meses de protección al arrendador, imposibilidad de cortar el suministro de electricidad, gas y telecomunicaciones al arrendado, aumento de 185 euros por subsidio familiar por hijos, horario de trabajo reducido, devolución de la seguridad social, entre 9.000 y 15.000 euros para autónomos y PYMES de hasta 10 empleados, créditos blandos para autónomos, grandes empresas: facilidades de insolvencia, programa de créditos sin límite, flexibilidad impositiva y no se pagará seguridad social. Los hospitales recibirán una subvención de 50.000 euros por cada cama nueva de cuidados intensivos y 560 euros por cada cama/día de hospital liberada de antemano.

También los Países Bajos ha dado y dará por mucho tiempo que hablar en los próximos meses. Es el país de la Unión que ha tomado medidas de prevención contra el COVID19 relativamente suaves en comparación con el sur de Europa, pero es un claro ejemplo que somos culturalmente muy diferentes en Europa. No es escandaloso para mí, como ciudadano nacido y criado en los Países Bajos, que se nazca en casa y que muera en casa y no en un frío, gris y distante hospital. Durante la vida hay que ser puntual porque el agua te puede inundar tu poder y hay que hacer crecer la economía y producir porque el dique hay que seguir construyéndolo antes de sucumbir bajo el agua. Quizás, esta reflexión cultural sirva para entender el no del Ministro de Finanzas de los Países Bajos Wopke Hoekstra a los “coronabonos”, que Don Luis de Guindos nuestro vicepresidente del BCE apoya, y llamar la atención para que el gobierno español cambie de estrategia para convencer al socio comunitario.

¿Pero muchos se preguntarán donde está la solidaridad europea? La solidaridad significa que Alemania fleta aviones del ejército para buscar y hospitalizar a enfermos de Italia, que Francia y Alemania donen más máscaras a Italia que China, que Austria done 1.6 millones de máscaras a Italia, o que la Republica Checa done 10.000 trajes de protección y 90 respiradores en el marco de la solicitud de la Ministra de Defensa a la OTAN[18]. Y que en el futuro podamos ser más previsores, que Francia y Bulgaria cuenten a sus casos con el mismo sistema, que no nos falten tests, ni material, ni personal especializado y que las empresas puedan reconvertirse rápidamente a cualquier eventualidad, así como reducir nuestra dependencia de otros continentes, en definitiva, que volvamos a ser europeos.

No cabe duda que los anti europeos y la extrema izquierda intentarán utilizar esta crisis en beneficio propio para la destruir la UE porque está lejos y es que nos cuesta demasiado. Así lo hizo Victor Orban esta semana anunciando el cambio legislativo necesario para erigirse como eterno candidato. Las instituciones siguen estando tan lejos como yo de mi vecino de enfrente. Estoy firmemente convencido que ni Italia, ni España ni ningún Estado Miembro saldrá solo de esta ecatombe. Nos costará[19], sin duda, pero flexibilidad y lo que tenga que durar, el café al año que nos cuesta a los ciudadanos europeos estar unidos bien lo merece. “No debe verse a Europa como epicentro del problema sino como epicentro de solidaridad” Margaritis Schinas, Vicepresidente de la Comisión Europea y Comisario Europeo de Promoción de nuestro Modo de Vida Europeo.

Disclaimer: las opiniones reflejadas en este artículo son estrictamente personales y no respaldan la posición de ningún partido político.

[1] https://ec.europa.eu/info/sites/info/files/economy-finance/sure_factsheet.pdf ; https://ec.europa.eu/commission/presscorner/detail/en/IP_20_582

[2]https://www.lepoint.fr/politique/emmanuel-berretta/coronavirus-michel-barnier-avait-tout-prevu-14-03-2020-2367130_1897.php#

[3] https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/HTML/?uri=CELEX:12008E168&from=EN

[4] Con la enfermedad de la lengua azul en apenas meses se produjeron y vacunaron 22 millones de reses con tecnología e investigación europea.

[5] https://ec.europa.eu/competition/state_aid/what_is_new/State_aid_decisions_TF_and_107_2_b.pdf

https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/HTML/?uri=CELEX:12008E107&from=EN

[6] https://www.europarl.europa.eu/news/en/headlines/priorities/eu-response-to-coronavirus

[7] https://www.ecb.europa.eu/press/pr/date/2020/html/ecb.pr200318_1~3949d6f266.en.html

[8] El Parlamento Europeo en su sesión plenaria de 26 de marzo de 2020 https://www.europarl.europa.eu/news/en/headlines/priorities/eu-response-to-coronavirus/20200325IPR75811/covid-19-parliament-approves-crucial-eu-support-measures  aprobó las tres primeras propuestas en un tiempo récord de 2 semanas (normalmente son como mínimo 3 meses de intensas negociaciones) las tres primeras propuestas para ayudar a los ciudadanos y las empresas a sobrellevar esta crisis.

[9] https://www.martenscentre.eu/publications/flexibility-without-limits-political-economy-implications-coronavirus

[10] Portal SEDIA dedicado al COVID 19 https://ec.europa.eu/info/funding-tenders/opportunities/portal/screen/covid-19

[11] https://ec.europa.eu/info/live-work-travel-eu/health/coronavirus-response/fighting-disinformation_en

[12] https://eeas.europa.eu/headquarters/headquarters-homepage/76341/coronavirus-latest-updates-eeas_en

[13] https://www.nato.int/cps/en/natohq/news_174862.htm

[14] https://www.osce.org/secretariat/448675 https://www.osce.org/secretariat/448675

[15] https://www.coe.int/en/web/portal/-/persons-with-disabilities-must-not-be-left-behind-in-the-response-to-the-covid-19-pandemic

[16] https://dip21.bundestag.de/dip21/btd/17/120/1712051.pdf

[17] https://www.robert-schuman.eu/fr/doc/divers/decisions-economiques-des-etats-membres.pdf

[18] https://ec.europa.eu/commission/presscorner/detail/en/FS_20_563

[19] https://www.martenscentre.eu/sites/default/files/publication-files/eu-recovery.pdf

Autor: Juan Magaz – Politólogo, especializado en Derecho Comunitario, asesor político desde hace más de 18 años en Bruselas con especialidad en Defensa, Justicia e Interior así como la OTAN y la OSCE.